El proyecto organiza el programa en varios volúmenes, distribuidos en tres plantas para optimizar la superficie disponible. La planta baja concentra las áreas asistenciales más relevantes —recepción, extracciones, tratamientos, rehabilitación y parte del Punto de Atención Continuada (PAC)—, con accesos independientes que facilitan recorridos directos. El PAC, ubicado en un volumen autónomo, mantiene funcionamiento independiente y 24 horas.
En la primera planta se ubican las consultas de medicina de familia y pediatría, separadas por un patio central que aporta luz y dinamismo, junto con espacios de apoyo al PAC para los profesionales. La segunda planta acoge el área maternal y la zona administrativa, ambas con accesos exclusivos para trabajadores.
El diseño apuesta por la flexibilidad, reservando espacio para una futura base SAMU/SVB sin alterar la operatividad del edificio. La disposición de los volúmenes y las comunicaciones verticales permiten sectorizar usos y garantizar autonomía en caso de emergencias.
La accesibilidad es otro eje del proyecto: se plantea un eje transversal cubierto que conecta la Avenida Pacadar Valenciana con el nuevo parque, facilitando recorridos peatonales. El acceso rodado se resuelve desde la avenida, con previsión de aparcamiento para usuarios y ambulancias, y rampas que salvan el desnivel natural de la parcela.
La envolvente combina paneles de GRC con ondulaciones que protegen del sol, carpinterías metálicas con rotura de puente térmico y vidrios aislantes de alta eficiencia. Se incorporan lamas verticales de control solar y cubiertas ajardinadas o transitables, aportando sostenibilidad y confort.